Pues bien, la realidad demuestra que luego de un ayuno de 8 horas promedio,
nuestros niveles de glucosa (quien es la responsable de darnos la energía para
encarar el día de estudio, divertimento o trabajo) están bajos, por lo tanto es
necesario recargar en nuestro organismo, como se hace con un automóvil, el
combustible necesario para iniciar la jornada con ganas y fuertes.
Lamentablemente mucha gente, de diferentes edades (niños, adultos, ancianos),
creen llamar desayuno a un simple vaso de gaseosa, al mate cebado, o un simple
café, bebidos al pasar casi sin darse cuenta.
Nada más lejano a esto es un correcto desayuno. Pensemos que este debe
abastecernos de nutrientes que además de favorecer nuestra salud, deben también
aportarnos energía pura para despertarnos, y poder pensar, relacionarnos con los
demás, movilizarnos, etc.
Por lo tanto en un desayuno no deben faltar los siguientes alimentos: · Lácteos: Leche, yogur, quesos ( proteínas de alto valor biológico y
calcio) · Frutas: Frescas o jugos (vitaminas, fibra, azucares) · Harinas: Galletitas, panes, cereales ( almidones, de alto valor
energético) · Azúcar o Miel: (energía rápida)
Ejemplo de desayuno modelo: Opción 1:
Jugo de naranjas Bol de cereales con yogur y miel
Opción 2:
Jugo de naranjas Café con leche Tostadas con mermelada
Lic.Maria Cecilia Naritelli M.N.3230 mcnaritelli@ciudad.com.ar
|